Vino elaborado con raciomos de parras de mas de 50 años de plantado y de las zonas de menor productividad. Una vez en la bodega estos racimos de alta calidad son despuntados, utilizándose para la elaboración sólo los hombros del racimo, donde se concentra la mejor calidad. Una vez seleccionada la uva, se procede a su maceración prefermentativa durante un periodo de 10 días, continúa la fermentación alcohólica y se trasiega a barricas de roble francés de tostado suave, donde permanece durance quince meses, periodo durante el cual se somete a batonage diario. Un vino con personalidad propia, capaz de transmitir el paisaje, el terroir, el trabajo y amor de un pueblo.
Ficha técnica