Originaria de la isla de La Palma, emigrantes en busca de un futuro próspero, estas salsas son unos de los secretos mejor guardados. La abuela Flora les enseñó a elaborar estas salsas con mucho cariño y a comerlas con devoción, siempre acompañadas de unas buenas papas arrugadas y gofio escaldado.
Ficha técnica